¿Quieres ahorrar dinero reduciendo el gasto de tu factura de la luz o del gas?

Si tu respuesta es sí, continúa leyendo. Vamos a enseñarte una forma sencilla y económica como ahorrar en calefacción.

Cuando llega el invierno y hace fría es necesario poner la calefacción. Pero muchas veces, sentirnos cómodos con la temperatura va ligado a recibir una factura de gas o electricidad que nos dejará los bolsillos tiritando. ¿Podemos ahorrar y a la vez mantener el calor en casa?

Algunos métodos para calentar nuestra vivienda son más eficaces que otros, pero con unos sencillos trucos podemos conseguir gastar algo menos y reducir nuestra huella de carbono.

Te vamos a contar los puntos esenciales que van a ayudarte a rebajar tu factura de calefacción: tu bolsillo lo notará y el planeta también, ya que reducirás tus emisiones de CO2.

Con unos gestos sencillos conseguirás ahorrar mucho dinero en tus facturas de calefacción.

El secreto se basa en tener la casa bien acondicionada para afrontar las bajas temperaturas.

Los Mejores consejos para ahorrar en calefacción

Instalar un buen sistema de aislamiento con burletes en puertas y ventanas

Hasta el 30% de las necesidades de calefacción, vienen por pérdidas de calor originadas en las ventanas Es una manera sencilla y económica para protegerte del frío.

Reducir el paso del aire hacia el interior de nuestro hogar mejorando el aislamiento de puertas y ventanas con burletes es una manera sencilla y económica para mantener la temperatura de nuestra casa.

Se calcula que un 25% de la energía que se emplea en aclimatar un hogar se escapa por las puertas y ventanas, por lo que suponen un importante ahorro en calefacción o en aire acondicionado para tu bolsillo.

Mejora la calidad del vidrio y el tipo de carpintería de marco (lo mejor es que sea de madera). El doble cristal reduce hasta un 50 % la pérdida de calor.

Los burletes, además de ayudarnos frente al frío también evitan que entre en casa polvo de las corrientes de aire.

Pasos a seguir para instalar burletes en puertas y ventanas:

  • Limpiar con un trapo seco el marco de la puerta o ventana en la que vamos a pegar el burlete.
  • Limpiar la zona en la que vamos a pegar el burlete con un algodón con alcohol. Deja secar hasta que el alcohol se evapore.
  • Medir la zona donde vamos a poner el burlete. Cortar a esa medida con una tijera o un cutter.
  • Retirar la cinta que protege la zona con adhesivo del burlete. Pegarlo al marco de la ventana o la puerta empezando por uno de los extremos y presionando bien el burlete contra el marco para que quede perfectamente pegado. En este paso hay que tener cuidado para que quede bien pegado y no queden zonas abombadas o con burbujas.
  • Una vez pegado el burlete, pasaremos los dedos por encima ejerciendo presión para asegurarnos de que está bien pegado y… ¡Listo!

Ventila sólo 10 minutos y mantén las persianas subidas para que entre luz

Con ventilar 10 minutos es suficiente, no dejes más tiempo las ventanas abiertas para que no se escape el calor de tu hogar. Y, si en tu casa da el sol, aprovecha las horas de luz y deja las persianas subidas, para que entre el calor que emite el sol. Baja las persianas cuando sea de noche.

Lo mejor para aumentar el ahorro de energía es instalar detectores con función solaren las persianas automáticas de tu casa. Cuando hace sol las persianas se bajan automáticamente, con lo que el gasto en aire acondicionado se reduce. Cuando desaparece el sol, lo que mejora el aislamiento de la casa y permite ahorrar en calefacción.

Pon alfombras y cortinas de color oscuro

El color oscuro absorbe la radiación solar y ayuda a subir la temperatura de tu hogar. Además, decorar con alfombras mejora el aislamiento conservando la temperatura ambiente y aumenta la calidez y la sensación de confort. El suelo es el elemento de tu hogar en el que mayor pérdida energética se produce.

Aunque pueda parecer una tontería, poner cortinas, especialmente si son de telas pesadas, también aíslan y evitan que entre la temperatura del exterior, contribuyendo a que en el interior de tu casa no se caldee en exceso durante el día y no se enfríe por la noche. Cuando no haga sol o sea de noche corre las cortinas para evitar que se pierda el calor acumulado durante el día. Una solución decorativa que puede ayudarte a economizar gastos.

Purga los radiadores y haz la revisión de la caldera

Has de purgar y tener el sistema de calefacción a punto al comenzar la temporada invernal para evitar que se produzcan problemas importantes en el futuro.. Así conseguirás un mejor rendimiento de la caldera. Un buen mantenimiento de la caldera puede ahorrarte hasta un 15% al año. Algunas compañías incluyen en el contrato el servicio de mantenimiento de forma gratuita. Recuerda realizarla una vez al año para evitar sorpresas.

Nunca cubras los radiadores, ni pongas muebles cerca, deja que el calor circule libremente.

Lo mejor es colocar el radiador debajo de la ventana. Ya que al calentar el aire a su alrededor, cuando el aire caliente se encuentra con el aire frío que entra por la ventana, la diferencia de temperaturas ayuda a que el aire se distribuya de forma uniforme por la habituación.

Coloca un termostato programable

Mantendrá de forma más fácil una temperatura óptima y conseguirás ahorrar de 8 a 13%. Programa la calefacción con tus horarios. Si estas mucho tiempo fuera de casa, no dejes encendida la calefacción durante el día, mejor prográmala para 1 hora antes de llegar. Hay un falso mito que dice lo contrario, pero recuerda que si solo estás en casa unas horas al día, dejar la calefacción encendida, aunque sea a baja temperatura, no sale rentable. Si hay habitaciones que no usas, apaga los radiadores y no las calientes. Por la noche, mejor mantenerla apagada salvo en casos de frío extremo,  esto nos permitirá reducir el gasto de forma considerable.  Otra opción económica para la noche o si vas a estar fuera de casa varias horas es bajar la temperatura a unos 15 o 16 grados para mantener el nivel de confort, pero ahorrar consumo.

¿No sabes qué termostato elegir? Para ponértelo fácil hemos seleccionado los mejores termostatos según el tipo de uso que vayas a hacer.

Válvulas termostáticas en radiadores

También puedes instalar válvulas termostáticas ayuda a regular la temperatura de cada estancia por separado. Este sistema mejora su rendimiento y ayuda a ahorrar costes al bajar la temperatura en las habitaciones que menos se utilizan.

Abrígate y baja el termostato

La temperatura ideal oscila entre 19ºC y 21ºC. Es mejor mantener siempre la misma temperatura. Los ‘golpes de calor’ aumentan el gasto considerablemente.

Evita en invierno ir en manga corta por tu casa, ponte ropa de abrigo para que puedas mantener el termostato a 21ºC en lugar de a 24ºC. Recuerda que cada grado menos se traduce en un 7% menos en la factura, así que bajar esos tres grados te hará ahorrar un 20%.

La temperatura recomendada para un mejor ahorro y un consumo más eficiente es mantenerse a 21º como máximo durante el día y a 18º como máximo por la noche.

Cuando estés sentado en el sofá utiliza mantas

Si estás sentado en tu sillón viendo tu serie o peli favorita, usa una manta, te abrigará y resguardará del frío, ocasionando que puedas bajar algún grado la calefacción de tu hogar. Que no falten en tu casa, la llenarán de calor y color.

Ahorra en el consumo de agua caliente.

Junto al calor en tu hogar, debes de tener cuidado con el consumo que realices del agua caliente o de tu cocina, si estos servicios también se suministran con gas.

Cuando vayas a ducharte, hazlo lo más rápido posible, si estás mucho tiempo debajo de la ducha la factura puede subir considerablemente.

El agua caliente sanitaria es el segundo consumidor de energía de los hogares tras la calefacción. Mejor ducha que baño. otra medida que nos ayuda a ahorrar es utilizar un termostato para el baño, hay modelos a precios muy asequibles.

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Ahorrar gas en la cocina

Si utilizas el gas para cocinar, además de ahorrar en calefacción no está de más que tengas en cuenta algunos consejos para ahorrar gas al cocinar:

Limpia los quemadores: limpia los quemadores de grasa u hollín para que el gas salga con facilidad, si están sucios, el consumo podría ser un 10% superior. Si ves que la llama que sale por el quemador es de color azul, significa que hay buena combustión.

Elige el recipiente adecuado: utiliza un tamaño adecuado con la forma de los quemadores. Lo ideal es que sean iguales o superiores, ya que si el recipiente es más pequeño que el quemador, desperdiciarás calor. Lo mejor son los utensilios con el fondo plano.

Reduce el tiempo de cocción: siempre que sea posible, utiliza una olla a presión, al cocinar más rápido que otras ollas el consumo será menor, pudiendo ahorrar hasta un 50% el consumo de gas.

Cuando vayas a hervir, vierte la cantidad de agua justa y tápalo. Así, el agua romperá a hervir antes. Lo mejor es comenzar poniendo el fuego alto e irlo bajando hasta apagarlo para terminar de cocinar con el calor residual. Si solo tienes que calentar una comida, consumirás menos si utilizas el microondas. No merece la pena encender la cocina para un par de minutos.

Cuidado con el horno: el horno es, sin duda, el electrodoméstico que más consume en la cocina debido a su alta potencia. Para ahorrar gas o electricidad, evita abrir la puerta del horno en la medida de lo posible, utiliza recipientes de cristal y descongela los alimentos antes de meteros en el horno, ya que así se cocinarán más rápido y necesitarás tener el horno menos tiempo encendido. También puedes apagarlo cuando los alimentos estén casi listos para aprovechar el calor residual.

Renueva la caldera

Si es el momento de renovar tu caldera, cambia tu caldera por una de bajo consumo valora la posibilidad de hacerlo por un sistema más eficiente, como las de cogeneración. Pero, ¿Conviene cambiar la caldera? SI es muy antigua la respuesta será casi siempre afirmativa. Una caldera de condensación tiene un rendimiento del 100%. Gracias a ella el consumo se reducirá en torno a un 35%. En menos de 8 años amortizarías la inversión si tu casa tiene 150 m2.

Cambia el sistema de calefacción pero ¿ Cual es el más barato ?

Los sistemas más baratos para calentar tu casa son la Bomba de calor (sólo sirve para calentar o enfriar la casa) y la aerotermia (sirve para calentar, enfriar y para el agua caliente).

Es importante que no tapes los radiadores para que permitas que el intercambio de aire frio y caliente llegue se produzca sin problemas.

Precio del kWh térmico por cada sistema de calefacción ordenado de menor a mayor consumo energético basándonos en las tarifas actuales, aunque el precio de la luz cada día está más caro:
– Bomba de calor y Aerotermia: 0.042 €/kWh. Muchas personas piensan que las bombas de calor, al funcionar con electricidad nos van a general un gasto muy alto, pero esto no es así, gracias a su buen rendimiento la bomba de calor es el sistema de calefacción más barato. La aerotermia tiene un consumo parecido al aire acondicionado por eso meto los dos juntos. La aerotermia la puedes usar tanto para la calefacción de tu hogar como para calentar el agua caliente.

– Caldera de gas natural: 0.060 €/kWh

– Caldera de pellets: 0.070 €/kWh

– Estufa de butano: 0.084 €/kWh

– Caldera de gasoil: 0.088 €/kWh

– Radiadores eléctricos: 0.168 €/kWh

– Estufa de parafina: 0.210 €/kWh

¿Cuál es el sistema de calefacción más caro para calentar la casa?

Los radiadores eléctricos, su principal ventaja es que no requieren de una gran inversión inicial al no incluir ningún gasto de instalación, no son la mejor opción para calentar casas grandes.

Espero que estos consejos te ayuden a reducir el importe de las factura.

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